La proliferación del intrusismo en el sector de los guías turísticos no solo es un fenómeno descontrolado que no para de crecer, sino que en muchas ocasiones incluso cuenta con el amparo de los propios turoperadores y agencias turísticas, quienes se decantan por la contratación de guías sin licencia con el único objetivo de reducir costes. Así lo denuncia la asociación Proguías Turísticos, adscrita a la Federación de la Mediana y Pequeña Empresa (PIMEM) y presidida por Biel Rosales, quien asegura que las motivaciones que empujan a las empresas a hacerse con los servicios de competidores no reglados son, principalmente, económicas. «Simplemente, les sale más barato».