Meses atrás, un asentamiento instalado bajo el puente que cruza la Vía de Cintura a la altura del Estadi Balear fue desalojado y despejado por empleados de Emaya ante las quejas de los vecinos de la zona, que referían la presencia de residuos, heces y malos olores que también trasladaron los usuarios habituales de la pasarela, que conecta con centros escolares o el polideportivo Germans Escalas e incluso con varios supermercados de la zona.