El Real Mallorca vive una época de estabilidad deportiva y económica cuando se cumplirán diez años este mes de enero del desembarco norteamericano. En mayo de 2015, el equipo aseguraba matemáticamente la permanencia en la categoría de plata tras vencer por la mínima a la Ponferradina, aunque cerró aquella campaña con tres derrotas consecutivas bajo la dirección técnica de Valeri Karpin primero y Miquel Soler después.