Y esa sensualidad que derrochaba sin pudor fue lo que enloqueció a casi todos los hombres que se cruzaron en su vida. Y ella, que además de ser bonita tenía una inteligencia privilegiada, supo aprovecharlo. “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”, escribió Ortega y... Leer más La entrada La Bella Otero: No se lo diga a nadie… aparece primero en Zenda .