Para el nuevo año los deseos que muchas personas están pidiendo son a lo grande. Por ejemplo, que el 11 de junio se inicie con éxito la Copa Mundial de Fútbol. ¡Qué ojalá la gane España! Con la originalidad de que tendrá tres sedes en tierras americanas, que deberían aprovechar la oportunidad para mejorar sus relaciones, Estados Unidos, Méjico y Canadá. Y que un día antes, el 10 de junio, la Sagrada Familia celebre el centenario del fallecimiento de Antonio Gaudí, inaugurando oficialmente la Torre de Jesús, que con 172,5 metros será la estructura más alta del templo. Y que a lo mejor hasta venga el Papa León XIV. Además, en la lista del 2026 está, que traiga un despertar interior y una elevación espiritual para la humanidad, que será bendecida con sabiduría interior para alcanzar mayor paz mundial y personal, crecimiento financiero que beneficie a todos, expansión empresarial que produzca más trabajo digno, apoyo familiar y mejora creativa, durante este año… Este último párrafo me lo he sacado de la manga, con la mejor intención de que ocurra.