La otra cara del Año Nuevo: así lo viven los profesionales de emergencias que nos cuidan durante nuestras fiestas y reuniones

Mientras la mayoría de la gente planifica las celebraciones de Año Nuevo, hay profesionales que no tienen la oportunidad de juntarse con los suyos. Es el caso de los servicios de emergencia, como sanitarios, policías o bomberos, que velan por nuestra seguridad durante estas fechas. Entre ellos se encuentra Sara Prieto, técnica de emergencias sanitarias vallisoletana, trabajando en Aranda de Duero (Burgos), a quien el día de Año Nuevo le tocará ponerse el uniforme. La jornada de Sara Prieto comienza a las nueve de la mañana del 1 de enero y no finaliza hasta la misma hora del día siguiente. Durante este turno de 24 horas, comparte la responsabilidad con su compañero Ismael. Para ella, trabajar en estas fechas se vive de una manera diferente, ya que, según afirma, "al final, todo el mundo está con sus familias, y a nosotros los que nos respaldan son nuestros compañeros, que también le toca trabajar el día 1". Estas fechas son especialmente complicadas para los servicios de emergencia. Prieto explica que "son fechas en donde se reúne más gente en un lugar, la gente se desplaza para pasarlo con la familia". Esta situación, unida a que "la gente sale más", provoca que "las probabilidades suban" de que ocurra algún incidente, sin olvidar los problemas de salud habituales derivados del frío. Aunque Sara Prieto intenta aprovechar los momentos previos con su familia, es consciente de que en cualquier momento puede saltar un aviso que altere sus planes. Su caso es un ejemplo del sacrificio que realizan muchos profesionales, quienes renuncian a momentos especiales para garantizar el bienestar y el cuidado de toda la sociedad.