El año 2026 arrancará con nuevos ajustes que afectarán a miles de trabajadores que estén planificando sus años de descanso después de décadas de trabajo. Alineados con las modificaciones que se vienen introduciendo año a año tras la reforma de las pensiones aprobada en 2011, la cual ha ido retrasando la edad legal para jubilarse y marcando nuevos requisitos para acceder al 100% de la pensión. La nueva normativa entrará en vigor el 1 de enero de 2026, fecha en la que la edad ordinaria de jubilación volverá a incrementarse ligeramente. En concreto, quienes no alcancen los 38 años y tres meses de cotización deberán esperar hasta los 66 años y diez meses para poder jubilarse con la pensión completa. Es decir, dos meses más que en 2025. En cambio, los trabajadores que sí superen ese mínimo de cotización podrán seguir retirándose a los 65 años, manteniendo así una de las principales diferencias que introduce el sistema en función de la carrera laboral acumulada. No se trata este del único cambio que introduce la nueva modificación. Para que la pensión alcance el 100% de la base reguladora en 2026 será necesario haber cotizado al menos 36 años y seis meses. Este es un requisito que también se ha ido elevando progresivamente y forma parte del mismo paquete de medidas diseñado hace más de una década. De hecho, 2026 será el último año en el que se apliquen estos incrementos graduales. De esta manera, a partir de 2027, en teoría, y salvo nuevas reformas el sistema se mantendrá estático, marcando la edad ordinaria de jubilación en los 67 años para quienes no lleguen a 38 años y seis meses cotizados, mientras que el acceso a los 65 seguirá reservado a quienes superen ese periodo. Además, para cobrar el 100% de la base reguladora se exigirán 37 años de cotización. Por su parte, la jubilación anticipada también experimentará cambios, aunque sí mantiene la que viene siendo su estructura general. En el caso de la jubilación anticipada involuntaria, normalmente vinculada a un despido, seguirá siendo posible adelantar el retiro hasta cuatro años respecto a la edad legal. En 2026, esto se traduce en poder jubilarse desde los 62 años y diez meses si no se alcanza el mínimo de cotización, o desde los 61 años si se superan los 38 años y tres meses cotizados. En el caso de la jubilación anticipada voluntaria, poder ejercerla sigue siendo como máximo dos años antes de lo previsto, lo que permitirá retirarse a partir de los 64 años y diez meses, o desde los 63 años para quienes tengan una trayectoria laboral más larga. Eso sí, en todos los casos se aplican coeficientes reductores que rebajan la cuantía final de la pensión en función de los meses de anticipo. Más allá de quienes estén a punto de jubilarse, 2026 traerá también novedades para quienes ya lo están. Las pensiones se revalorizarán un 2,7% desde la nómina de enero, en línea con la evolución de los precios...