Aragón y Castilla y León, pruebas de fuego este 2026 para un PP condicionado por Vox

Tras un 2025 cerrando con las elecciones de Extremadura, donde el PP se hizo más dependiente de la ultraderecha de Vox, llega un 2026 en el que la principal disputa volverá a estar entre la derecha y la extrema derecha. La primera cita será el 8 de febrero en Aragón, la segunda el 15 de marzo en Castilla y León. Ya para el mes de junio se prevén los comicios en Andalucía. Como sucedió en Extremadura, el Partido Popular de Jorge Azcón en Aragón adelantó las elecciones ante el bloqueo de Vox para aprobar los Presupuestos. Situación que llegó tras la ruptura por parte de la ultraderecha de todos los pactos autonómicos que tenía con los populares. Fue en julio de 2024 cuando Vox, bajo las órdenes de Santiago Abascal, anunció la ruptura de todos los pactos autonómicos con el PP tras aceptar la acogida de menores extranjeros. Fue así como se rompieron los gobiernos de coalición de PP y Vox en Castilla y León, Aragón, Extremadura, Comunidad Valenciana y Murcia, pasando los populares a quedarse con gobiernos en minoría. Extremadura y Aragón decidían semanas atrás convocar elecciones anticipadas para conseguir una mayoría absoluta que les permitiera gozar de gobiernos en solitario, cuestión que no le salió bien a la extremeña María Guardiola, que lejos de conseguirlo, le dio más poder a la ultraderecha, quienes doblaron sus escaños y, con ello, redoblarán sus exigencias para investir a una Guardiola sin mayoría. Un escenario similar al que se espera en Aragón. El PP de Jorge Azcón obtendría la victoria de las elecciones, pero seguiría precisando de la formación de Santiago Abascal para gobernar. Los sondeos estiman una fuerte crecida del voto hacia la ultraderecha, lo que pondría más contra las cuerdas al PP, que ya se mentaliza con que no podrá gobernar sin meter a los de Abascal en el Gobierno. En frente, la ministra Pilar Alegría encabezará la candidatura del PSOE, y no habrá coalición de izquierdas que aúne el voto a la izquierda de los socialistas. Un escenario complicado para Mañueco Alfonso Fernández Mañueco ya obtuvo en 2019 y en 2022 los peores resultados del Partido Popular en Castilla y León, donde la formación disfrutaba de mayorías absolutas desde hacía más de treinta años. Ante unos números que no permitían gobernar en solitario -se venía de un 2019 en el que el PSOE ganó las elecciones-, Mañueco no dudó en meter en el Gobierno a la ultraderecha, que hizo gala de sus políticas regresivas y su poder sobre el PP hasta que Abascal dio la orden de romper sus ejecutivos. Ahora, tras agotar la legislatura, y un PP en la cuerda floja tras la nefasta gestión de los incendios que quemaron miles de hectáreas en la comunidad este verano, Mañueco llegará a las urnas con un Vox aún sin candidato y un PSOE renovado con Carlos Martínez. Pero los seis años de gobierno de Mañueco no solo han estado marcados por la nefasta gestión de los incendios de este...