Solemos pensar que nuestro cuerpo es como una máquina que se va desgastando con el uso y el paso de los años. Es sin duda una visión mecanicista que hace el símil de ver nuestras articulaciones como una bisagra , el ADN como un manual de instrucciones que no varía al estar 'impreso en piedra' desde el nacimiento. Sin embargo, todo puede cambiar para alargar nuestra vida . Los hábitos de vida. Que a inicio de cada año hagamos una lista encabezada por un cambio en los hábitos de vida que tenemos, sin duda no es una idea descabellada. Todo porque la ciencia sabe que nuestros hábitos no queman calorías o nos relajan, sino que reprograman nuestros genes . Para ello son muchos los estudios que hay publicados que nos ofrecen una idea general de cómo el ejercicio, el sueño y las relaciones sociales actúan como "activadores genéticos" que nos pueden alargar la vida, o al menos vivirla con menos enfermedades. En Xataka Uno de los mayores expertos en envejecimiento acaba de explicar qué hace él mismo para vivir más. Tiene sentido Ejercicio como parche de seguridad. Durante años, la recomendación de hacer deporte se centraba en tener un corazón más sano y que bombeara mejor. Ahora sabemos que el impacto es mucho más profundo: llega a nuestras células y al ADN . Esto es lo que apuntan diferentes estudios que demuestran que el ejercicio modula la metilación del ADN . Para entender esta palabra, nos podemos imaginar el ADN como una caja de fusibles, y la metilación son esos interruptores que encienden y apagan las luces de casa. Pues teniendo en cuenta esto, el sedentarismo mantiene activos los fusibles biológicos que favorecen el envejecimiento celular. Una forma de mantenernos jóvenes. Pero todo lo contrario pasa cuando tenemos una vida activa con actividad física moderada: se revierten estos cambios sobre el ADN para que nuestro músculo luzca mucho más joven. Y cuidar nuestras células es cuidarnos a nosotros mismos, ya que su envejecimiento provoca que nosotros también envejezcamos. Esto e algo que se ha visto en un análisis a 3.000 muestras de músculo humano , que confirma que aquellas personas más fitness tienen perfiles genéticos y de expresión genética más “joven”. Pero cuando hay inactividad no nos quedamos como si nada, sino que induce el perfil de envejecimiento . Soledad y estrés crónico. Si el ejercicio optimiza nuestro ADN para ser más joven, el estrés crónico y el sentirse solo corrompe completamente el sistema. Y es que cuando el cuerpo detecta un entorno hostil activa un modo de defensa muy claro: aumenta las partículas proiinflamatorias. Y cuando hablamos de inflamación, nada bueno puede haber detrás, ya que significa destrucción tisular y también ser más propensos a contraer enfermedades como por ejemplo infecciones víricas, lo que también lleva a un envejecimiento inmunitario acelerado. La luz. Vivimos en una sociedad iluminada de manera constante , y nuestro cuerpo no tiene su genética actualizada para ello, puesto que todavía está anclada en un momento donde no había televisiones, pantallas ni nada. Solo oscuridad de noche en la calle y también en las casas. Y la aplicación de luz a diferentes horas del día tiene una consecuencia de la que ya hemos hablado : falta de melatonina. El problema es que la melatonina no es solo la "hormona del sueño"; es una señal biológica que indica al cuerpo que es de noche. Al suprimirla, especialmente con luz de onda corta o azul de las pantallas, provocamos una cronodisrupción . Es decir, rompemos el reloj interno que todos tenemos. Es un problema. La melatonina afecta de manera directa a la regulación de aspectos tan importantes como los niveles de glucosa y también la presión arterial. Pero sobre todo impide la "limpieza" cerebral que se hace de noche cuando dormimos para eliminar partículas que influyen mucho en enfermedades tan relevantes como el alzhéimer . En Xataka No todas las células del cerebro envejecen a la par: hemos encontrado un "punto caliente" del envejecimiento Las relaciones sociales. Quizás el punto más sorprendente de la investigación reciente es cómo interactuar con otros seres humanos afecta a nuestra biología a nivel molecular . No es solo "sentirse bien", sino que las interacciones sociales favorecen la regulación genética. Lo que se ha visto es sorprendente: mejora la regulación de la presión arterial y enlentecen el envejecimiento del sistema inmune. Aspectos que lógicamente cuanto más retrasen, mejor calidad de vida nos va a dar. Imágenes | Gabin Vallet En Xataka | La promesa de los 120 años se desmonta: la biología fija un techo de vida bastante difícil de romper - La noticia El cambio de año guarda un arma para frenar tu envejecimiento: una lista de propósitos de Año Nuevo fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .