El presidente de CEOE en Castilla y León, Santiago Aparicio, ha realizado un balance económico del 2025 y ha avanzado las previsiones para 2026 en una entrevista en COPE. A pesar de un contexto marcado por la prórroga de los presupuestos, Aparicio califica el año de "positivo" para la comunidad, que cerrará con un crecimiento cercano al 3%, y anticipa un 2026 de crecimiento moderado, aunque con la gran incertidumbre del suministro energético como principal obstáculo para la llegada de nuevas inversiones. Santiago Aparicio ha destacado que 2025 ha sido un año positivo para la economía de Castilla y León. La Comunidad, que "funciona perfectamente", cuenta con una seguridad jurídica y una estabilidad política que son fundamentales. Aunque se ha observado una "ligera ralentización" en el último trimestre, se espera cerrar el ejercicio con un crecimiento en torno al 3 %, una cifra que, si bien es algo inferior a la del año anterior, se mantiene en la línea de la evolución a nivel nacional. Factores como la incertidumbre geopolítica a nivel mundial o las tensiones bélicas y comerciales "han ralentizado un poquitín el ritmo de crecimiento". Sin embargo, el impacto de medidas como los aranceles de Estados Unidos ha sido mitigado en algunos sectores. Según explicó, a ciertas empresas "los aranceles le habían hecho mella, no tanto como esperaba, porque, claro, tienen productos de primerísimo nivel, de primerísima calidad, los cuales la gente los sigue demandando". De cara al futuro, las previsiones para 2026 apuntan a una "mayor modernización" con un crecimiento que se situará por encima del 2%, en sintonía con las estimaciones para el conjunto de España. Este optimismo se apoya en la fortaleza de la comunidad para atraer empresas, como demuestra el incremento del 19% en la creación de nuevas sociedades registrado en octubre. "Castilla y León creo que es una autonomía que está bien planteada, bien gestionada y que realmente, pues, tiene una economía muy potente y muy estable", afirmó Aparicio. El sector industrial ha sido un pilar fundamental en 2025 y se espera que continúe siéndolo en 2026. El presidente de la patronal ha subrayado que este sector "es el que realmente mueve la economía", con un índice de producción industrial en la comunidad que es "bastante importante". Provincias como Burgos (33%), Valladolid (28%) y Palencia (24%) presentan un peso industrial muy por encima de la media española y europea, gracias al buen rendimiento de las industrias manufactureras y energéticas. A pesar de las buenas perspectivas, Santiago Aparicio ha señalado un problema "grande" que amenaza el futuro económico de la región: la crisis energética. Existe una situación "totalmente paradójica", ya que Castilla y León es una de las mayores productoras y exportadoras de energía del país, pero sufre un déficit en la distribución y evacuación que impide abastecer la demanda local. Esta carencia se ha convertido en el principal factor que frena la llegada de nuevos proyectos. Aparicio ha sido contundente al respecto: "Hay muchísimas empresas que están esperando a que este tema se pueda solucionar para poder hacer las inversiones que quieran hacer en Castilla León". Esta situación "insólita" desincentiva la inversión y supone una de las mayores preocupaciones para la patronal de cara al próximo año, ya que limita el potencial de una comunidad con una posición estratégica, buenas infraestructuras y una gran base de talento. Finalmente, el presidente de la CEOE ha lamentado la prórroga de los presupuestos autonómicos para el inicio de 2026, una situación que "no es buena ni es adecuada" porque la ley presupuestaria es la herramienta "por excelencia" de todos los gobiernos para guiar sus políticas de inversión y gasto, ajustándose a las necesidades cambiantes de cada año.