Un oyente del programa 'Herrera en COPE' ha compartido en la sección 'La Hora de los Fósforos' una de esas historias familiares que, con el tiempo, se convierten en anécdotas memorables. El protagonista involuntario es su suegro, quien en los años 80 protagonizó una cómica y surrealista confusión durante un viaje a la playa que ha desatado las risas en el estudio. Guillermo, el oyente, ha relatado que la historia se remonta a una época en la que él aún no conocía a su familia política. Su suegro, que tenía siete hijos, conducía una clásica furgoneta Volkswagen "tuneada con sofás" para llevar a toda la prole. En aquellos años, ir a la playa "era como una aventura, porque tardábamos dos o tres horas", ha explicado. Durante una parada en una venta, el padre, a quien Guillermo describe con "un carácter un poquito agrio", metió prisa a todos para volver a la furgoneta. En medio del caos, y con gritos de "¡venga, dentro, que ya vamos tarde!", metió a un niño que lloraba desconsoladamente sin percatarse de que no era el suyo. No fue hasta recorrer "cinco o seis kilómetros" cuando una de sus hijas logró captar su atención y le advirtió del error. La frase, según ha contado Guillermo, fue contundente: "papá, coño, que el niño llora porque no es nuestro". En ese momento, cayeron en la cuenta de que llevaban a bordo a un niño desconocido. La familia tuvo que dar media vuelta para devolver al pequeño. Al llegar de nuevo a la venta, el panorama era tenso. "Cuando llegaron a la venta, estaba la Guardia Civil", ha detallado Guillermo. Los padres del niño, alarmados por su desaparición, ya habían alertado a las autoridades. Afortunadamente, todo se aclaró, aunque los padres del niño "lo entendieron de aquella manera", con el lógico cabreo inicial. Guillermo ha concluido que es una historia con la que se ha reído "toda la vida", mientras reconstruía la escena en su mente. "Me imagino la escena, ¿no?", ha finalizado.