Juanma Moreno se encomienda a 2026 para encapsular la «vía andaluza»

Moderación, progreso económico, estabilidad política, eficacia de la gestión y una sucinta autocrítica en el capítulo sanitario. El presidente de la Junta de Andalucía , Juanma Moreno , se aferró este 31 de diciembre a las líneas maestras de su 'Manual de convivencia', el libro que salió a la luz este otoño y en el que hace un repaso de su andadura al frente del Gobierno autonómico, para trenzar su séptimo discurso de felicitación del Año Nuevo a los ciudadanos, que por primera vez emitió desde Málaga , la ciudad en la que inició su carrera política. Con un tono calmado, muy tranquilo, defendió desde la sede de la Delegación del Gobierno de la capital de la Costa del Sol -uno de los emblemas de la Málaga pujante y dinámica del siglo XVIII- la serenidad de la que ha hecho bandera desde 2019 frente a «la polarización y la politización», porque «hay gente empeñada en establecer una línea, o un muro, que nos separe a todos. Que nos divida. Parece que hay que estar o a favor o en contra de todo. Sin que exista el punto medio». Moreno convirtió su intervención en un balance de la legislatura que acabará este 2026 , la segunda en la que es presidente y la primera con la que se conduce con mayoría absoluta, y dejó claro que se siente orgulloso de haber invertido la imagen que proyectaba la región en el exterior. «Andalucía ha sido una sorpresa para muchos que nos miraban con prejuicios. Hoy a Andalucía se le mira desde fuera con mucho más respeto que antes y hoy Andalucía, la tercera economía de España , se atreve a hablarle de tú a tú a cualquier región de España», señaló para hacer valer la manera en la que su equipo afrontó la pandemia del Covid -«la peor crisis vivida en décadas»-, la escalada de la inflación y los desafíos financieros. «Este espacio sereno nos ha permitido crecer siete años consecutivos por encima de la media de España . O llevar 55 meses seguidos bajando el paro. O batir el récord conocido de exportaciones y de inversión extranjera, lo que se traduce en bienestar, en progreso, en expectativas de futuro, en orgullo para nuestra tierra y para nuestra gente. Y todo ello sin bronca, sin odio, desde la concordia», añadió Moreno en su discurso televisado. El encapsulamiento de su Gobierno frente a los vaivenes cainitas de la política nacional o la «vía andaluza» fue, así, una de las ideas centrales de su alocución. «Aquí aprobamos los presupuestos todos los años. Y este 1 de enero entra el vigor el de 2026», le mandó como recado al presidente del Ejecutivo central, Pedro Sánchez . «Aquí no es necesario adelantar elecciones. Podríamos hecho, pero por encima de cualquier ventaja frente al adversario está el interés general de los andaluces», sostuvo cuando el calendario ponía ya un pie en el año en el que la ley establece que han de convocarse los comicios regionales y al cierre, además, de un ejercicio en el que ha vivido los momentos más delicados y tensos desde que asumió los mandos del Palacio de San Telmo . Los fallos en la comunicación de los resultados dudosos en los cribados del cáncer de mama , que salieron a la luz pública el pasado octubre, erosionaron su imagen y por momentos pusieron en cuestión toda la gestión sanitaria, además de obligarlo a relevar a la consejera de Salud que estaba en el cargo cuando estalló la polémica y a sustituirla por el veterano Antonio Sanz . «Nunca se ha apostado tanto por la sanidad, aunque somos conscientes de que todo lo que se haga nunca será suficiente», reconoció el presidente en sus palabras de final de año y en la que fue la única autocrítica explícita a su proceder en la legislatura que encara sus meses finales. No se olvidó Moreno de reivindicar las buenas maneras en la política. «La libertad consiste en poder elegir lo que quieras, sin hacer daño a nadie y sin que te etiqueten o hasta te insulten por elegir libremente. El insulto, en política, es mucho más que una falta de educación y de respeto: es una estrategia para infundir miedo en la sociedad», reflexionó en una alusión a las posiciones de extremos desde las tribunas públicas y que están dibujando un tablero electoral incierto. En Andalucía , por ejemplo, Vox le pisa los talones al PSOE y amenaza la mayoría absoluta del PP. La aprobación de treinta leyes en los tres últimos años y medio, dos de ellas a propuesta de partidos de la oposición, la entrega en breve de las llaves de sus hogares a 1.300 familias y la entrada en vigor de la Ley de la Vivienda y la contratación de 4.000 sanitarios y de 3.500 docentes gracias a los nuevos Presupuestos le pusieron la guinda a la intervención del presidente desde Málaga, que acabó con una apelación a la tolerancia -«que es lo revolucionario en tiempos de enfrentamiento y ruido»- y con una cita al discurso de Nochuebuena del Rey : «Las ideas propias nunca pueden ser dogmas; ni las ajenas, amenazas».