Si durante los dos últimos años la actividad más mediática en los tribunales españoles se ha centrado en investigaciones con fuerte impacto para el Gobierno de Pedro Sánchez --el caso Koldo-Ábalos-Cerdán y los procedimientos abiertos contra su esposa y su hermano-- el 2026 será el que verá llegar a juicio al menos parte de estos procedimientos, a los que se suman nuevos casos por corrupción recién iniciados que permanecen bajo secreto y que auguran unos meses convulsos.