El Malecón de Santo Domingo fue escenario de una despedida de año poco común: cielo gris, asfalto mojado y una multitud que decidió celebrar sin importar el aguacero. Mientras la lluvia caía de forma constante, decenas de personas permanecieron en el lugar hasta el amanecer, firmes frente al mar, recibiendo el nuevo año al ritmo de la música.La tradicional fiesta organizada por Telemicro congregó a ciudadanos de distintas edades que, empapados pero animados, bailaron y cantaron junto a los artistas que desfilaron por la tarima. Para muchos, la experiencia fue inolvidable. Algunos asistentes calificaron el evento como “magnífico”, resaltando que ni el clima logró apagar el ambiente festivo.Desde tempranas horas de la mañana, el Malecón mostraba una escena singular: capas improvisadas, sombrillas convertidas en escudos contra el agua, sillas usadas como refugio y parejas que se abrazaban bajo la lluvia. Entre residuos y charcos, la música seguía marcando el ritmo de quienes decidieron despedir el 2025 sin mirar al cielo.La presencia de agentes de la Policía Nacional fue constante durante toda la noche y la mañana siguiente. Los uniformados no acudieron como espectadores, sino para garantizar el orden y la seguridad en medio de la multitud que se negó a abandonar el lugar.