El mensaje de Fin de Año del president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, no ha servido para inaugurar la etapa de distensión y cambio que el propio jefe del Consell trató de proyectar. Muy al contrario, su intervención televisada ha provocado una reacción inmediata y coordinada de la oposición, que ha endurecido el tono y ha puesto en cuestión tanto el contenido del discurso como la credibilidad política del nuevo president. Compromís y el PSPV-PSOE coinciden en un diagnóstico: Pérez Llorca no representa una ruptura con el pasado, sino la continuidad directa del proyecto de Carlos Mazón. Desde Compromís, el síndic Joan Baldoví fue especialmente contundente al calificar de "hipócrita" el discurso institucional. A su juicio, las palabras del president chocan frontalmente con sus primeras decisiones al frente del Consell. Baldoví denunció que Pérez Llorca no haya explicado por qué, nada más asumir el cargo, optó por mantener a Mazón como diputado autonómico y garantizarle una posición cómoda dentro del entramado institucional, en lugar de marcar distancias claras con su predecesor. Para la formación valencianista, el problema no es únicamente de relato, sino de prioridades políticas. Baldoví subrayó que la ciudadanía valenciana no espera grandes declaraciones, sino gestos inequívocos de regeneración democrática. Entre ellos, reclamó de forma expresa que el president exija el acta de diputado a Mazón y se centre en los problemas reales que afectan a la Comunitat Valenciana, como la situación de la sanidad pública, la educación, el acceso a la vivienda o la lucha contra la corrupción. El síndic de Compromís insistió en que solo un corte claro con el pasado permitirá superar una etapa que definió como especialmente dañina para la Comunitat. En ese marco, recordó las consecuencias humanas y políticas de los gobiernos del PP y defendió que la regeneración no puede ser solo un lema, sino una práctica diaria basada en responsabilidades políticas reales. La "continuidad" de Mazón Las críticas fueron compartidas por el PSPV-PSOE, que también mostró su decepción con el discurso del president. El síndic socialista en Les Corts, José Muñoz, aseguró que el mensaje de Fin de Año confirmó que Pérez Llorca no encabeza un proyecto propio, sino que actúa como prolongación política de Carlos Mazón. "Ha sido el discurso del número dos de Mazón", resumió Muñoz, quien afirmó que el actual Consell da muestras de agotamiento y falta de rumbo. Desde el PSPV cuestionan especialmente las referencias de Pérez Llorca a la lealtad institucional, el diálogo y el perdón a las víctimas de la dana. Para los socialistas, estas apelaciones carecen de credibilidad mientras el PP mantenga una estrategia de confrontación y opacidad. Muñoz señaló que resulta incoherente hablar de reparación cuando el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, se ha negado a colaborar con la justicia en el marco de las investigaciones y cuando el propio partido sigue protegiendo políticamente a Mazón. El grupo socialista también afeó al president la distancia entre su discurso social y las políticas que defiende su gobierno. Criticaron que Pérez...