El baño de los valientes en la playa de La Marina en Elche tiene acento extranjero

La mañana del primer día del año reunía en la playa de La Marina en Elche a más de medio millar de personas que, casi sin darse cuenta, formaban parte de una escena que ya se está convirtiendo en costumbre. El cielo amanecía despejado, el sol asomaba con suavidad de invierno y la temperatura, más amable de lo habitual para estas fechas -unos 17 grados-, invitaba a quedarse, a mirar y, para algunos, hasta a entrar en el agua. La playa iba llenándose poco a poco de vida: conversaciones en distintos idiomas, risas, saludos, preparativos y ese movimiento constante que indicaba que algo especial estaba ocurriendo.