El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, se puso «metafóricamente» las gafas de Castelao, padre del nacionalismo gallego, para despedir el año 2025. Desde el Museo de Pontevedra y rodeado de las obras de este intelectual, que fue antifranquista, republicano y defensor de un mayor autogobierno para Galicia, el jefe del Ejecutivo autonómico reivindicó que sus «ideas revolucionarias» forman ya parte del «acervo común» de los gallegos y, aunque dio por superadas las «injusticias» que denunciaba el dibujante, dramaturgo y ensayista de Rianxo, reconoció, en su tradicional mensaje de Fin de Año, que aún persisten «agravios» contra de los que pelear, aunque ahora Galicia tiene «instituciones fuertes y creíbles» para que la voz de la comunidad «jamás vuelva a ser ignorada».