Mientras la guerra en Ucrania parece estancarse entrando el 2026, nuevos focos de tensión crecen en Medio Oriente, África, Taiwán y Venezuela, configurando un escenario global cada vez más inestable

Mientras la guerra en Ucrania parece estancarse entrando el 2026, nuevos focos de tensión crecen en Medio Oriente, África, Taiwán y Venezuela, configurando un escenario global cada vez más inestable