El sector pesquero ha sido tradicionalmente un aliado de la industria gallega de construcción y reparación naval: las principales armadoras han confiado siempre, salvo excepciones, en el buen hacer de astilleros como Construcciones Navales Paulino Freire, Grupo Armón, Metalships, Nodosa, Cardama o los desaparecidos MCíes, Factorías Vulcano, Astilleros y Construcciones (Ascon) o Factoría Naval de Marín. Los nuevos encargos son un lienzo en blanco en el que incorporar últimas mejoras en sistemas de navegación o habilitación y suelen firmarse de uno en uno. Pero también se asignan macrocontratos, de varias embarcaciones, un sistema que Nueva Pescanova —antes del año 2015, como Pescanova SA— ha utilizado a menudo para renovar flota.