Mientras el mundo entero esperaba la llegada de Papa Noel el pasado 25, los Príncipes de Gales recibían los días previos a la Navidad una visita inesperada. Un intruso se coló en el Palacio de Kensington , aunque ni Guillermo de Inglaterra ni Kate Middleton ni sus hijos se encontraban en ese momento en la residencia de Londres. El hombre, de 39 años e identificado por la Policía Metropolitana de la capital británica como Derek Egan , fue interceptado en dos ocasiones por los agentes de seguridad del palacio. El intruso logró trepar la valla exterior y acceder a los jardines de la residencia el 21 y el 23 de diciembre antes de ser apresado por el personal, según adelantó el diario 'The Sun'. Egan accedió por primera vez al Palacio de Kensington el pasado día 21 y fue posteriormente puesto en libertad bajo fianza. Sin embargo, tras ser interceptado en una segunda ocasión el 23, fue llevado ante el juez con dos cargos de allanamiento y permanece en prisión provisional. Los Príncipes de Gales utilizan un ala del palacio como residencia en Londres, pero varios medios afirman que no se encontraban allí en el momento del allanamiento. Esos días presuntamente se encontraban preparando la Navidad en Anmer Hall, su residencia de campo privada en la finca de Sandringham, aunque la casa real no ha confirmado este extremo. Tras negarse a comparecer ante un juzgado de paz en Nochebuena, Egan admitió los cargos el pasado martes ante el Tribunal de Magistrados de Westminster. Ahora hay una audiencia programada en ausencia para el próximo 6 de enero, donde se confirmarán las declaraciones del acusado. De momento, el juez no le ha concedido la libertad bajo fianza porque, «si es declarado culpable, existe una posibilidad real de que reciba una pena de prisión».