Veintiséis

la vida vale lo que tú la utilices. Es del color con que la pintas. Entre el negro y el blanco siempre hay grises. Entre el papel y la nada está la tinta. Que sólo te vendan humo en las cachimbas, que solo te tomen el pelo los barberos, que las lágrimas se apelliden risas, que las prisas se pillen los dedos. Que los cuerdos vendan caramelos, que la mentira se haga ceniza, que la alegría se pise con los miedos y el corazón haga una pinza. Que no te atragante la pasta, que no te pueda la codicia, que no tiene más el que más gasta sino el que menos desperdicia. Que celebres tus pifias, que saques brillo a... Ver Más