Si algo necesitan los murcianos es remedios para el sofocante clima que sufren en verano. Más allá de 'veranear' y hacer una escapada a las cercanas costas mediterráneas, las piscinas son uno de los principales aliados en los meses donde el calor aprieta. Es habitual el uso de piscinas privadas en las urbanizaciones y la apertura de piscinas municipales públicas. Así que, por todo ello, no es de extrañar que la piscina voladiza más larga de Europa se encuentre en la capital murciana. Sólo es superada por la del hotel Marina Bay Stands en Singapur.