La economía española afronta 2026 con cambios importantes que afectan directamente al bolsillo de millones de ciudadanos. Suben las pensiones, pero también las cotizaciones, la factura de la luz y el control fiscal. Todo ello dibuja un escenario complejo, con medidas que buscan sostener el sistema, pero que generan nuevas tensiones en el empleo y en el crecimiento. En este contexto, los expertos advierten de que no todos saldrán igual de beneficiados. Uno de los mensajes más claros lo lanza el economista Rafael Pampillón, catedrático de Economía, que pone el foco en La Linterna, con Ángel Expósito, en una generación concreta. Su diagnóstico es contundente y resume una preocupación creciente: “2026 no va a ser un año para los jóvenes, porque este cambio a nivel de contratación, sumado al mecanismo de equidad intergeneracional para las pensiones, no les favorece”, señala. Uno de los grandes cambios que ya se notan en enero es el aumento de las cotizaciones sociales a través del llamado mecanismo de equidad intergeneracional. Se trata de un recargo que va directamente a financiar las pensiones actuales. En la práctica, supone que las empresas pagan más por cada trabajador y que la nómina de los empleados se reduce ligeramente. “Es un parche”, explica Pampillón, porque aunque aporta ingresos al sistema, también encarece el empleo. “Suben los costes laborales de las empresas y seguimos teniendo el paro más elevado de toda la OCDE y el paro juvenil más alto”, advierte. El economista insiste en que este contexto perjudica especialmente a quienes intentan incorporarse al mercado laboral. “Llega un límite en el que muchas empresas dejan de contratar porque no pueden seguir pagando”, afirma. A su juicio, el efecto combinado de más cotizaciones, más rigidez y mayor incertidumbre frena nuevas contrataciones. Por eso lanza una advertencia clara: “Este año 2026 no va a ser un año para los jóvenes”, porque el mercado laboral se vuelve menos accesible justo cuando más lo necesitan. Mientras tanto, más de nueve millones de pensionistas ven cómo sus prestaciones suben un 2,7%, en línea con la inflación. La pensión media de jubilación se sitúa ya en torno a los 1.550 euros mensuales. El problema, según Pampillón, es la sostenibilidad a medio plazo. “Se van a jubilar los que ahora tienen 50 o 60 años y por debajo hay cohortes mucho más pequeñas para pagar esas pensiones”, explica. A su juicio, la política evita afrontar el problema de fondo porque “quita votos”, pero el sistema “tiene los años contados” si no se reforma. A este escenario se suman otros factores que presionan la economía familiar. La factura de la luz apunta a subidas por el aumento de peajes y cargos fijos, y la inflación sigue por encima de la media europea. “Cada vez que la gente pasa por caja en el supermercado se lleva un susto”, señala Pampillón, recordando que los hogares con menos ingresos son los más afectados. El economista pone como ejemplo iniciativas como la alemana, que fomenta el ahorro desde la infancia con pequeñas aportaciones mensuales. “Es una manera de inculcar el ahorro y de asumir que el problema de las pensiones existe”, explica. Mientras tanto, el mensaje para 2026 es claro: más presión sobre empresas y trabajadores, un sistema de pensiones cada vez más caro y una generación joven que vuelve a quedar en el lado más débil de la balanza económica.