«Si no hay escuelas, centros de salud, ni trabajo es difícil que las familias vuelvan a Siria»

El trabajo se acumula en la mesa de Meritxell Relaño (Durango, 1972). Tras una dilatada carrera marcada por sus misiones en África, en junio llegó a Damasco para ponerse al frente de la misión de la agencia de Naciones Unidas para la infancia (Unicef). El país está arrasado por la larga guerra civil y los niños son una de las grandes víctimas. El equipo de Relaño trabaja en casi todo el territorio, lo que le ha permitido tomar el pulso de la nueva Siria en la que 2,5 millones de niños no van a la escuela. Todo un cambio para un país en el que, en 2010, un año antes del estallido de la guerra, no había prácticamente analfabetismo infantil.... Ver Más