Las solicitudes para casarse en Muro por parte de parejas no residentes en el municipio han descendido de manera drástica en 2025 desde que, a principios de año, el Ajuntament fijara una tarifa de 380 euros para oficiar matrimonios entre personas ajenas al pueblo. «Hasta principios del año 2025 no se pagaba nada por celebrar una boda en Muro, pero desde que se dejaron de celebrar enlaces en los juzgados de paz, la demanda fue a más y llegó un momento que tuvimos una avalancha de gente de otros municipios que venían a casarse aquí por esta gratuidad y por no haber tanto tiempo de espera como en Palma», explica el alcalde de Muro, Miquel Porquer.