La pequeña población de Orient, enclavada en un valle de la Serra de Tramuntana en Mallorca, mantiene viva una de las tradiciones navideñas más singulares de la isla: ser el hogar de los Reyes Magos. Esta localidad, que pertenece al municipio de Bunyola y guarda estrechos vínculos con Alaró, ha transmitido de generación en generación la creencia de que Melchor, Gaspar y Baltasar residen en este paraje montañoso durante todo el año, partiendo desde allí cada 5 de enero para llevar ilusión a los niños de los municipios vecinos.