“El tiempo se ensancha, benévolo, y parece ofrecer cada día algo nuevo; eso deseado, deseable todavía” Uno llega el primer día al balneario, ve la casa y el jardín rodeando la casa, se pone cómodo, busca una silla apropiada y se sienta en cualquier parte (los árboles altos, el mar cercano, el olor a pasto). Y horas o días después, piensa, se pregunta ¿qué edad tengo? Misterio. No lo sabemos, o lo sabemos, pero lo hemos olvidado. Quizás para eso van las personas a los balnearios, para volver a la... Continuar leyendo...