Las gradas de los campos de fútbol y los pabellones deportivos en España han recuperado una imagen que parecía lejana hace apenas unos años: asientos llenos, ambiente familiar y una conexión emocional renovada entre clubes y aficionados. Tras una etapa marcada por la pandemia y por el consumo individualizado del deporte a través de pantallas, la asistencia presencial vive un crecimiento sostenido que confirma una tendencia clara: el público quiere volver a sentir el deporte en directo.