Llevamos contando desde que Sánchez llegó a Moncloa que, desde el primer día, el PP no hace otra cosa que echarle en cara su ilegitimidad, si no su ilegalidad, para ocupar el puesto y que debería convocar elecciones para que la ciudadanía pueda votar. Raca, raca, día tras día y sin hacer ni una sola propuesta en positivo sobre su programa para el día después de que Feijóo sea el inquilino de la citada Moncloa.