En tres aĂąos, el Gobierno de Pedro SĂĄnchez ha logrado el mayor avance en Memoria DemocrĂĄtica desde la TransiciĂłn. Casi la mitad de los cuerpos que se pueden exhumar ya han sido recuperados, mĂĄs de 1.600 vĂctimas han recibido reconocimiento oficial y cientos de miles de descendientes del exilio han recuperado la nacionalidad espaĂąola. Mientras tanto, el presidente del PP, Alberto Núùez FeijĂło, no solo se ha opuesto a la ley en cada votaciĂłn parlamentaria, sino que ha reiterado su compromiso de derogarla si llega al Gobierno. Este contraste refleja un desdĂŠn por la justicia histĂłrica y una voluntad de deslegitimar el proceso de reparaciĂłn impulsado por el Gobierno socialista. Este contraste refleja dos modelos de paĂs enfrentados: el del Gobierno de SĂĄnchez, que apuesta por la verdad, la reparaciĂłn y la dignidad democrĂĄtica, y el del PP, anclado en un discurso de negaciĂłn, relativismo histĂłrico y concesiones a Vox. Un Gobierno repara heridas, el otro promete borrarlas. No habrĂĄ justicia real en EspaĂąa mientras unas familias puedan honrar a sus muertos y otras sigan buscando los restos de los suyos en las cunetas. El intento de la derecha de reescribir el relato histĂłrico choca con una realidad incĂłmoda para el PP: la Ley de Memoria DemocrĂĄtica de 2022 ha supuesto un punto de inflexiĂłn. Tras aĂąos de parĂĄlisis durante los gobiernos de Mariano Rajoy, en solo tres aĂąos se han producido avances en los principios que sustentan los derechos humanos: verdad, justicia, reparaciĂłn y deber de memoria. No se trata de gestos simbĂłlicos, sino de polĂticas pĂşblicas concretas que han devuelto derechos y dignidad a miles de vĂctimas del franquismo. La cifra es clara y desmonta cualquier intento de relativizaciĂłn: 8.941 cuerpos recuperados en tres aĂąos, casi la mitad de los 20.000 susceptibles de exhumaciĂłn segĂşn los estudios cientĂficos. Se han realizado mĂĄs de 700 intervenciones en fosas comunes y el II Plan de Exhumaciones avanza con el objetivo de alcanzar el 100 % al final de la legislatura. Frente a esta polĂtica pĂşblica, el PP solo ofrece vacĂo. Cuando gobernĂł, recortĂł la financiaciĂłn y abandonĂł a las familias. Mariano Rajoy llegĂł a jactarse de haber destinado "cero euros" a la memoria histĂłrica. Hoy, FeijĂło no solo no plantea reactivarla, sino que promete derogarla. Uno de los sĂmbolos mĂĄs visibles del compromiso del Gobierno es el trabajo en el Valle de Cuelgamuros. Un equipo especializado trabaja en las criptas para localizar e identificar a 206 vĂctimas reclamadas por sus familias. Se han localizado 36 cajas con restos de 458 personas, de las cuales 21 ya han sido identificadas mediante pruebas de ADN. AdemĂĄs, el proyecto La base y la Cruz estĂĄ resignificando el espacio como un lugar de reflexiĂłn sobre el totalitarismo, la represiĂłn y el valor de la democracia. El PP se ha opuesto a cada uno de estos pasos: a la exhumaciĂłn de Franco, a la investigaciĂłn cientĂfica y a la resignificaciĂłn del Valle. FeijĂło ha dejado claro que revertirĂĄ esta normativa si llega al poder. El...