La Candelaria se corona mejor hospital de Canarias y su gerente zanja el debate sobre el desequilibrio inversor

El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria se ha posicionado como el mejor hospital de Canarias, según el último Índice de Excelencia Hospitalaria (IEH) publicado. Este reconocimiento, otorgado por el Instituto de Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada, se basa en un análisis exhaustivo de la calidad asistencial, el servicio, la innovación y el bienestar del paciente. La particularidad de este índice es que se elabora a partir de 2.100 encuestas a profesionales sanitarios de toda España, lo que confiere a la distinción un valor especial al provenir de los propios compañeros del sector. Óscar Díez, gerente del hospital tinerfeño, ha recibido la noticia con satisfacción, aunque también con un sentido de la responsabilidad. "Cualquier reconocimiento hace que te suba la moral y que veas que el trabajo realizado diariamente tiene sus frutos", ha señalado. Sin embargo, también lo considera "un reto para seguir manteniendo la calidad asistencial e intentar mejorar". Para los profesionales de La Candelaria, el hecho de que la valoración provenga de sus propios colegas tiene un "doble valor", ya que "son los propios compañeros los que te ven que tu trabajo es positivo y se nota a nivel nacional". Este reconocimiento no es casual, sino el resultado de un año de importantes avances. Entre las mejoras implementadas se encuentran la apertura de nuevos quirófanos, la inauguración de un hospital de día oncológico en el sur de Tenerife, una nueva unidad de cuidados paliativos también en el sur y, de forma destacada, la puesta en marcha del esperado edificio de nuevas urgencias. A nivel tecnológico y de innovación, el hospital ha incorporado técnicas pioneras como el HIFU para el tratamiento del temblor esencial y ha consolidado la Unidad de Neurocirugía Despierta (UNCOC), hitos que refuerzan la calidad asistencial del centro. La labor investigadora, con premios a nivel nacional e internacional, también ha sido un pilar fundamental para posicionar al hospital como "un sitio puntero y de referencia", según ha afirmado el gerente. A pesar de la buena noticia, sobre la mesa sigue existiendo una percepción ciudadana en Tenerife sobre un supuesto desequilibrio inversor que favorecería a los hospitales de Gran Canaria, especialmente al Hospital Doctor Negrín. Esta polémica se ha avivado con decisiones como la de centralizar el programa de trasplante de corazón en la isla vecina, a pesar de que Tenerife es la isla  más poblada y presenta un notable crecimiento demográfico. Al ser preguntado por esta cuestión, Óscar Díaz ha reconocido entender "que la gente pueda pensarlo o tener esa percepción". Sin embargo, ha ofrecido una explicación detallada que desmonta la idea de un agravio comparativo. Según el gerente, la estrategia del Servicio Canario de Salud (SCS) no se basa en la isla, sino en la especialización para toda la comunidad autónoma. Para procedimientos complejos y con baja casuística, el éxito depende del volumen de casos que atiende un equipo. "La base del éxito es la casuística, cuanto más hagan los profesionales, mejor salen los resultados. Evidentemente, no se puede repartir por todos los sitios", ha defendido. Esta lógica de "centros de referencia" busca garantizar que los pacientes canarios, sin importar de qué isla provengan, sean atendidos por los equipos más experimentados. Díaz ha clarificado el reparto actual: mientras que el trasplante cardiopulmonar se centraliza en Gran Canaria, el trasplante hepático de referencia para todo el archipiélago se realiza en La Candelaria, y el trasplante renal se lleva a cabo en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), también en Tenerife. "Es un poco repartir los profesionales para que tengan la mejor casuística y puedan atender a todos los canarios", ha concluido, dibujando un mapa de especialización y colaboración en lugar de una competencia por los recursos. Que La Candelaria sea el mejor hospital de Canarias no significa que sea ajeno a problemas endémicos del sistema sanitario, como las listas de espera o la saturación de las urgencias. Díaz ha sido claro al respecto, calificándolo como "un reto nacional, no solo de Canarias". Ha recordado que los mejores hospitales de España, como La Paz o la Fundación Jiménez Díaz en Madrid, "tienen los mismos problemas que los demás". Es un desafío estructural de los sistemas públicos de salud, que deben abarcar una demanda universal y creciente. En cuanto a la situación actual, con el aumento de los virus respiratorios, el gerente ha informado de que, si bien la afluencia de pacientes a urgencias es mayor, la situación se mantiene "bastante normalizada" gracias al nuevo modelo implantado con el edificio de urgencias inaugurado a finales de noviembre. No obstante, ha advertido que lo peor está por llegar: "A finales de enero o mediados de enero tendremos el volumen más importante de casos de gripe". Por ello, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad ciudadana, recordando la importancia de medidas preventivas como la vacunación y el uso de la mascarilla en caso de tener síntomas, obligatoria en centros sanitarios. Finalmente, y en un tono más cercano, el gerente también ha abordado problemas que afectan a la experiencia del usuario, como el aparcamiento del hospital. Ha asegurado que "no nos olvidamos de eso" y que existen proyectos para mejorar la accesibilidad, como una nueva parada de guaguas y un futuro aparcamiento de mayor capacidad. Antes de despedirse, Óscar Díaz ha querido extender una felicitación a "todos los profesionales" del hospital, desde el personal de cocina y mantenimiento hasta médicos y personal de gestión, porque "todos han hecho posible este reconocimiento nacional".