El Gobierno de Castilla-La Mancha ha cerrado el aĂąo reforzando su apuesta por la universidad pĂşblica con una medida que ha tenido y seguirĂĄ teniendo impacto directo en miles de familias: la gratuidad de la primera matrĂcula de primer curso en los estudios de grado y doble grado. Una decisiĂłn ya aplicada este curso y que ha beneficiado a alrededor de 5.100 estudiantes, articulada a travĂŠs de las adendas a los Contratos-Programa que la Junta mantiene con la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y con la Universidad de AlcalĂĄ (UAH) en el campus de Guadalajara. La inversiĂłn asociada a esta actualizaciĂłn ha superado los cinco millones de euros, con un reparto mayoritario para la universidad regional. La portavoz del Ejecutivo autonĂłmico, Esther Padilla, ha enmarcado la medida en una estrategia sostenida de igualdad de oportunidades y retenciĂłn del talento joven, una lĂnea polĂtica que el presidente Emiliano GarcĂa-Page ha defendido desde su llegada al Gobierno regional. La gratuidad de la matrĂcula inicial no se ha presentado como un gesto aislado, sino como parte de un modelo que ha buscado consolidar financiaciĂłn estable, precios contenidos y crecimiento acadĂŠmico. Ese planteamiento se ha apoyado en cifras. El presupuesto de la UCLM se ha triplicado desde 2015, pasando de 92 millones a 357,2 millones de euros en 2026, y la oferta acadĂŠmica ha crecido con 15 nuevos grados, 26 mĂĄsteres y dos programas de doctorado desde el inicio de la actual etapa socialista. A ello se ha sumado la congelaciĂłn de tasas universitarias durante un aĂąo mĂĄs, situando a la universidad castellano-manchega entre las mĂĄs asequibles del paĂs. El resultado ha sido un rĂŠcord de matrĂculas de nuevo ingreso, con mĂĄs de 6.600 estudiantes incorporados al primer curso de grado en el actual curso acadĂŠmico. Un contraste claro con el modelo de Ayuso El contraste con la Comunidad de Madrid vuelve a ser evidente. AllĂ, bajo el Gobierno de Isabel DĂaz Ayuso, el debate universitario ha girado en torno a la infrafinanciaciĂłn crĂłnica de la pĂşblica y al crecimiento constante del sector privado. La Universidad Complutense de Madrid, la mayor del paĂs, ha reconocido dificultades financieras que la han llevado a recurrir a endeudamiento para sostener su funcionamiento, una situaciĂłn que ha sido denunciada por su propio rectorado y por la comunidad universitaria. Mientras la Complutense y otras universidades pĂşblicas madrileĂąas han advertido del impacto de los ajustes en docencia, investigaciĂłn e infraestructuras, la polĂtica educativa del Ejecutivo del PP ha facilitado la proliferaciĂłn de universidades privadas, hasta el punto de que Madrid se ha convertido en el territorio con mayor concentraciĂłn de este tipo de centros. El modelo ha sido defendido desde la Puerta del Sol como sinĂłnimo de libertad y competencia, pero ha generado una brecha cada vez mayor entre quienes pueden asumir altos costes y quienes dependen de una universidad pĂşblica fuerte. En ese escenario, las decisiones del Gobierno madrileĂąo han ido acompaĂąadas de un discurso de confrontaciĂłn con cualquier intento de regular o limitar la expansiĂłn privada. Lejos de...