Una ciudad sobre ruedas acaba de nacer en los dos Ăşltimos dĂas en un pequeĂąo embalse de Albacete. Entre viĂąedos y olivares, miles de furgonetas camperizadas, coches y camiones llegados de toda Europa se han ido instalando desde el miĂŠrcoles en la ribera del Cenajo para comenzar la mayor fiesta de AĂąo Nuevo del paĂs, conocida como la 'Big Fucking Party', una de las raves mĂĄs famosas del continente que el aĂąo anterior se celebrĂł durante seis dĂas en los alrededores del aeropuerto de Ciudad Real y que este 2026 se ancla de nuevo en suelo castellanomanchego. ClĂŠlia Rei, francesa de 20 aĂąos, lleva cuatro dĂas conduciendo con sus amigos desde la campiĂąa bretona para acudir otro aĂąo consecutivo a la cita y disfrutar de la mĂşsica 'techno' que hace retumbar las caĂąadas empedradas de la Sierra del Segura. "Antes nos organizĂĄbamos por 'Whatsapp', pero eso hacĂa que la policĂa se enterara muy fĂĄcilmente del lugar. Esta vez todo ha funcionado a travĂŠs del boca a boca, gracias a contactos que tenemos en los colectivos que la organizan", explica Rei mientras despliega la bandera de BretaĂąa, su regiĂłn, sobre su campamento improvisado en un lateral del camino de FĂŠrez a HellĂn. "Eso no ha evitado que hubiese problemas", confiesa la joven ravera, quien se ha pasado las 24 horas del dĂa de Nochevieja atascada en el estrecho sendero tras el intento de bloqueo de la Guardia Civil. "Han intentado detenernos, pero ĂŠramos demasiados y sĂłlo venimos a pasarlo bien y bailar. Al final han tenido que dejarnos entrar y vamos a quedarnos una semana o lo que haga falta, segĂşn nos pida el cuerpo", afirma con una sonrisa. La caravana de cientos de vehĂculos cruzĂł primero la pedanĂa de Cordovilla del municipio de Tobarra el martes de madrugada causando sorpresa en los vecinos y movilizando unidades de la Guardia Civil y la PolicĂa Nacional de toda la provincia. "A la una de la maĂąana del miĂŠrcoles empezaron a llegar camiones y coches y la gente se alarmĂł un poco, no sabĂamos ni a quĂŠ venĂan ni de dĂłnde", explica el alcalde de la localidad cercana de FĂŠrez, Francisco Javier Jaime Espinosa. El dispositivo policial llegĂł a bloquear los accesos al pueblo, dejando la carretera colapsada y forzando a cientos de personas a dormir en sus vehĂculos. MĂĄs de una decena de escenarios Esto no evitĂł que los distintos colectivos alcanzaran el embalse, instalando mĂĄs de una decena de escenarios de mĂşsica electrĂłnica, carpas de circo y focos. En cuestiĂłn de horas, el camino de tierra que daba paso a los terrenos de la antigua aldea de Alcantarilla, inundada con la construcciĂłn del embalse ochenta aĂąos atrĂĄs, se llenĂł de tiendas de campaĂąa y grupos de raveros. "La gente habla de 2.000 asistentes pero yo dirĂa que son muchos mĂĄs. He subido este jueves por la maĂąana a verlos y me he quedado impresionado", confiesa el alcalde, quien asegura que ahora los vecinos "estĂĄn mĂĄs tranquilos y muy contentos" ante el...