El óptico y optometrista enumera las claves para trabajar con lentillas frente a pantallas con seguridad y destaca el papel de la higiene y los buenos hábitos Los hábitos que nos ayudan a evitar las contracturas cervicales, según un fisio: “Puede haber pérdida de fuerza” Las lentillas facilitan el día a día de muchas personas, pero las jornadas prolongadas frente a diferentes pantallas pueden dejar sensación de cansancio, picor o incomodidad. Saber cómo cuidarlas y cuándo dejar descansar el ojo es clave para proteger la salud ocular. “El tiempo recomendado de uso de lentillas depende de varios factores, pero el material es uno de los más importantes. Con los materiales más avanzados podemos utilizar lentillas hasta 15 horas seguidas de forma continuada”, asegura Carlos Muñoz, óptico y optometrista de Ópticas Noroeste , que destaca la importancia de que los materiales aseguren el paso de oxígeno a la córnea. “De hecho, existen lentes de contacto terapéuticas y modelos específicos diseñados para permanecer en el ojo durante una semana o incluso un mes entero, manteniendo la salud ocular”, señala Muñoz. El experto subraya que el problema principal no está en las lentillas, sino en la forma en la que nos relacionamos con las pantallas. “Al estar más concentrado en la pantalla, el parpadeo disminuye, lo que hace que la lágrima no se distribuya igual y afecta a la sequedad ocular. Además muchas veces los brillos de las pantallas son fuertes y aumentan la molestia”, explica. “También en casos en los que el paciente no tiene corregido el astigmatismo, esos problemas de sequedad se pueden incrementar”, añade. Higiene y mantenimiento Para quienes no quieren renunciar a la comodidad de las lentillas durante su trabajo, Muñoz ofrece tres recomendaciones clave: El experto señala este punto como uno de los principales: “El mantenimiento de la lentilla es muy importante, utilizar una solución única adecuada y mantener las lentillas limpias es vital para evitar irritaciones adicionales”. Humectación constante Es fundamental, según el óptico, especialmente ante el uso de pantallas, para compensar la falta de parpadeo “humectar las lentes de contacto con lágrimas sin conservantes”. Descanso Hacer pequeños descansos de la pantalla también ayuda a mejorar la situación. “Yo a muchos pacientes con jornadas largas les recomiendo, si van a casa a mediodía, hacer un descanso, quitarse las lentillas, dejar que el ojo oxigene de nuevo, así al poner otra vez las lentillas podemos aguantar más horas”, apunta Muñoz, que también menciona que hay modelos que incorporan filtro para la luz azul que pueden ayudar a mejorar la comodidad. “Si se tiene molestia o incomodidad siempre se recomienda retirarlas y no continuar con ellas puestas”, advierte el óptico, que en este caso recomendaría consultar con un profesional. Asesoramiento profesional En este sentido, Muñoz destaca la importancia de una anamnesis o estudio completo del caso por parte de un profesional que pueda asesorar al paciente en función de si trabaja o no con pantallas y cuántas horas dedica a ello. En definitiva, las lentillas no tienen porqué ser un impedimento para el trabajo digital, “la clave reside en apostar por materiales de alta calidad, mantener una buena hidratación y, si es necesario, combinar su uso con gafas para los momentos de mayor fatiga ocular”, según el óptico.