¿Las ciudades favorecen lluvias más intensas? Urbanización, tormentas y riesgo de inundaciones repentinas

Las ciudades no crean la lluvia desde cero, pero sí pueden intensificarla. El calor urbano, los edificios y la contaminación alteran la atmósfera local y favorecen aguaceros más cortos y violentos, aumentando el riesgo de inundaciones repentinas en un clima cada vez más cálido.