Una fiesta, una chispa y el pánico desató la tragedia en Crans-Montana: «Había 200 personas intentando salir en segundos por unas escaleras muy estrechas»

La alegría de la Nochevieja se transformó en tragedia en Suiza. Lo que prometía ser una celebración cargada de ilusión acabó en desastre para las más de cien personas reunidas en el bar Le Constellation, en Crans-Montana. Nadie podía imaginar el destino que les aguardaba. Las campanadas se celebraron entre risas, brindis y abrazos, en un ambiente de euforia compartida. Sin embargo, alrededor de la 1.30 de la madrugada, el local se incendió y la algarabía dio paso, de forma abrupta, a un silencio absoluto. El local se incendió, según las primeras hipótesis y las declaraciones de los supervivientes, por unas botellas de champán encendidas con bengalas. «Un camarero se subió a los hombros de otro camarero sosteniendo una vela de cumpleaños que estaba muy cerca del techo, y [el techo] se incendió en un par de minutos», relató una de ellas a los medios franceses. El bar promociobana en sus redes sociales vídeos con varios clips donde se muestra lo que ha relatado esta testigo. Una idea que refuerza el origen del incendio, aunque las autoridades están siendo cautelosas y aún no quieren desvelar nada hasta tener la investigación avanzada. Por el momento, la versión que han dado en la rueda de prensa este jueves es que el fuego provocó la liberación de gases combustibles que luego pueden encenderse violentamente y causar lo que los bomberos llaman 'backdraft' o 'flashover' (combustión súbita generalizada). Es de los fenómenos más peligrosos en un incendio, ocurre cuando el fuego se desarrolla en un espacio cerrado donde el oxígeno se ha agotado parcialmente, las llamas parecen apagarse, pero en realidad el interior está lleno de gases calientes y muy inflamables producto de una combustión incompleta. El restaurante era todo madera y tenía el techo bajo, según comenta otra de las testigos, se desató el pánico cuando todo estalló, la gente intentó salir por una salida estrecha. Una de las supervivientes ha detallado a la BBC cómo fue la huida: «Había unas 200 personas intentando salir en treinta segundos a través de unas escaleras muy estrechas». Y otro de ellos, de 18 años, ha descrito la escena desatada: «Vi gente ardiendo... Encontré gente quemada de pies a cabeza, sin ropa», indicó a la cadena británica. Otro testigo contó a la cadena francesa BFMTV que la gente rompía las ventabas para huir de las llamas. Las imágenes que están circulando por las redes sociales enseñan cómo las camareras y los asistentes agarran las botellas de champán con bengalas y las elevan al techo, en un espacio casi sin iluminación excepto la de las llamas. El balance es de al menos 40 muertos y 115 heridos graves que han sido trasladados a distintos hospitales de Suiza, Francia e Italia. La mayoría de las víctimas son veinteañeros que han acudido hasta el complejo de Crans-Montana conocido por sus pistas de esquí para disfrutar de una noche de fiesta y dar la bienvenida a un año nuevo.