Arroyo de la Encomienda revela el secreto de su éxito: un imán para familias y empresas en Valladolid

Arroyo de la Encomienda, en Valladolid, ha comenzado el año superando una nueva barrera demográfica al alcanzar los 23.304 habitantes. Esta cifra representa un incremento de 504 personas durante los últimos doce meses y consolida la tendencia de crecimiento constante del municipio, que se afianza como uno de los más jóvenes de España y un auténtico imán de población en Castilla y León. El crecimiento poblacional registrado en 2025 se sitúa en un 2,2%, aunque el último dato oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE) corresponde al 1 de enero de 2025 con 22.800 habitantes, el padrón municipal ya refleja la nueva realidad demográfica. Según  Alfonso González, teniente de alcalde, este éxito "es fruto del trabajo de dos décadas en una línea muy clara". El objetivo, explica, es que Arroyo "siga siendo atractivo y que mejore, que no se estanque" tanto para los nuevos vecinos que se instalan en la localidad como para las empresas que buscan invertir. El municipio no solo crece, sino que rejuvenece. Con una media de edad de 37 años y casi 6.000 residentes menores de 19 años, un 21 % del total, se ha convertido en un lugar ideal para las familias. González destaca la calidad de vida, las zonas verdes y los servicios, y asegura que "los hijos tienen clarísimo que no quieren irse de Arroyo". A pesar del éxito, el equipo de gobierno mantiene sus reivindicaciones para mejorar los servicios. Entre las prioridades se encuentran la construcción de un segundo centro de salud, la implantación del Bachillerato en el instituto y la mejora del servicio de autobús, ya que "hay líneas que van muy ajustadas de espacio". El dinamismo también se refleja en el tejido empresarial, incentivado con bonificaciones fiscales. Próximamente se espera la llegada de ocho nuevas empresas al polígono industrial, a lo que se suma la vitalidad de las pymes. Como ejemplo, González afirma que en la zona de Vega de la Encomienda "en el próximo año posiblemente ya, según los cálculos que manejamos, no va a quedar ningún local vacío", un claro "signo de buena salud económica".