El tercer año de legislatura de Pedro Sánchez arranca con su Gobierno atrapado por la aritmética. La ruptura con Junts ha dejado a Pedro Sánchez en una minoría de bloqueo incapaz siquiera de sacar adelante la senda de estabilidad y abrir la puerta a unos nuevos Presupuestos, que por el momento se antojan una quimera.