España vivirá un eclipse histórico en 2026 y los hoteles de estas ciudades ya están completos: "Habrá dos horas de oscuridad y bajada de las temperaturas"

España se prepara para un evento astronómico histórico que tendrá lugar el 12 de agosto de 2026: un eclipse solar total. La expectación es tan alta que, a más de dos años del evento, muchos hoteles y casas rurales en las zonas de mejor visibilidad ya cuelgan el cartel de completo. Este fenómeno, que no se repetía con tal magnitud en la península desde hace décadas, ha sido analizado en el programa 'Herrera en COPE' por Sergio Barbosa junto al astrofísico Iñaki Ordóñez. La demanda de alojamiento se ha disparado. Hoteleros como Luis Ruyan, presidente de la asociación hostelera de Soller (Mallorca), confirman haber recibido las primeras reservas hace más de tres años. "La primera reserva que tuvimos hace más de 3 años fue un señor americano", explica Ruyan, quien al principio pensó que se trataba de un error en las fechas. Se estima que entre 5 y 10 millones de personas viajarán a España exclusivamente para presenciar el eclipse, sumándose a los turistas habituales de agosto. El interés es global, con grupos confirmados de estadounidenses, canadienses, escandinavos, alemanes y franceses. En algunas zonas, los visitantes han reservado plantas enteras de hoteles, evidenciando la dimensión internacional del acontecimiento que convertirá a España en el mejor lugar del mundo para la observación. Pero, ¿qué hace tan especial a este eclipse? Según ha explicado el astrofísico e integrante de la Comisión Nacional del Eclipse, Iñaki Ordóñez, a diferencia de los eclipses parciales, donde la Luna "muerde" una parte del Sol, en un eclipse total el disco solar queda completamente oculto de forma precisa. "La Luna va a a ocultar completamente y de forma muy precisa el el disco solar", detalla el experto. Este ocultamiento provocará una oscuridad repentina, similar a un anochecer acelerado, que durará casi dos minutos en las provincias con mejor visibilidad. Durante ese lapso, será posible observar estrellas, algunos planetas y, sobre todo, la corona solar, una atmósfera que rodea al Sol y que solo es visible durante un eclipse total. El fenómeno no solo será visual. Ordóñez advierte que se producirán otros cambios ambientales notables, como un descenso de la temperatura y alteraciones en la dirección e intensidad del viento. Además, el comportamiento de los animales puede cambiar, ya que algunos interpretan la oscuridad como la llegada de la noche mientras que otros sienten peligro. La magnitud del evento ha llevado a la creación de una Comisión Nacional del Eclipse, en la que participan hasta 13 ministerios como Ciencia, Transportes, Interior y Sanidad. El objetivo principal, según Ordóñez, es "asegurarnos de que no hubiera nadie que se encontrara en el coche el 12 de agosto y de repente viera que se hace de noche sin saber por qué". La comisión trabaja para divulgar y avisar a las instituciones con el fin de preparar la logística necesaria y evitar el colapso. Se busca garantizar que la experiencia sea segura y satisfactoria, previniendo problemas como los ocurridos en otros eclipses, donde "por falta de previsión se colapsan autopistas y la gente no puede llegar a las zonas de totalidad". El eclipse comenzará alrededor de las 20:30 horas, con el Sol ya bajo en el horizonte, a unos 7 u 8 grados de altura en dirección oeste-noroeste. Esto obliga a planificar la observación desde un lugar con el horizonte despejado de edificios o montañas. Como truco, Iñaki Ordóñez recomienda comprobar la visibilidad el 29 de abril, ya que la posición del Sol a esa misma hora coincidirá con la del día del eclipse. La franja de totalidad, donde la oscuridad será completa, entrará por Galicia y cruzará Asturias, Cantabria, Castilla y León, País Vasco, La Rioja, Aragón, el norte de la Comunidad Valenciana y Cataluña, para terminar en Baleares. Para muchos, como ha señalado Ordóñez, es una oportunidad única: "Esto ha pasado una o ninguna vez en la vida". Además, este evento forma parte de un 'trío ibérico', con otros dos eclipses en 2027 (total) y 2028 (anular), consolidando a España como un destino astronómico clave.