La Guardia Civil ha detenido a cuatro vecinos de Villar del Rey, Badajoz, Alburquerque y Mérida como presuntos autores de delitos contra la protección de la fauna, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo delictivo. La operación se desencadenó tras una investigación del SEPRONA sobre una serie de actividades de caza furtiva. La investigación se inició cuando el equipo del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) en Badajoz tuvo constancia de la caza ilegal de piezas cuyo valor total superaba los 41.000 euros. Estas acciones se venían produciendo desde el año pasado en cotos de caza mayor de Badajoz y Cáceres. Los furtivos actuaban supuestamente durante la noche con el objetivo de obtener trofeos de interés, retirando las cabezas de las piezas abatidas. Las pesquisas revelaron que se trataba de un grupo organizado donde cada miembro tenía un rol definido, desde conductores y ojeadores que seleccionaban las piezas hasta los propios cazadores. Tras intensificar la vigilancia, en la madrugada del pasado 17 de diciembre, los agentes detuvieron un vehículo en la carretera EX-315 (Aliseda-Villar del Rey). Sus cuatro ocupantes presentaban manchas de sangre en su ropa y calzado. En el interior del coche portaban un rifle con silenciador artesanal, un visor térmico, una navaja y dos lomos de carne de un cérvido. Las gestiones posteriores permitieron averiguar que, en un coto cercano del sur de Cáceres, habían abatido un gamo y tres venados. A todos ellos les habían cortado la cabeza para sustraer su cornamenta, además de extraer los lomos de uno de los animales. Con todas las pruebas incriminatorias, se procedió a la detención de las cuatro personas. La investigación continúa abierta por su presunta implicación en otros episodios de caza furtiva cometidos desde el año pasado, donde se abatieron ilegalmente venados, gamos, muflones o jabalíes.