Argis y CaixaBank acuerdan la compra de Torre Sevilla: "Es un hito"

La gestora de inversión Argis ha anunciado este viernes un acuerdo para la adquisición del complejo Torre Sevilla con su actual propietario, CaixaBank. La operación, que prevé cerrarse en el primer trimestre de 2026, se completará una vez se separen jurídicamente los activos, ya que el edificio CaixaForum seguirá siendo propiedad de la entidad bancaria. Diseñada por el arquitecto César Pelli e inaugurada en 2018, la Torre Sevilla es el edificio más alto de la capital hispalense. Con más de un 95 % de su superficie disponible ocupada, el complejo cuenta con 100.000 metros cuadrados construidos y distribuidos en 39 plantas con distintos usos mixtos. Las primeras 18 plantas, con 31.090 metros cuadrados albergan oficinas con inquilinos de primer nivel como Ayesa, Orange o Deloitte. En las plantas superiores se encuentra el hotel de cinco estrellas Eurostars Torre Sevilla, que cuenta con un total de 25.446 metros cuadrados y dispone de dispone de 244 habitaciones exteriores. El conjunto se completa con un centro comercial de 26.700 metros cuadrados de Superficie Bruta Alquilable (SBA) y 42.300 metros cuadrados construidos, un aparcamiento subterráneo de tres plantas con capacidad para 2.900 vehículos y 200 motos y un área verde de 40.000 metros cuadrados diseñada por Vázquez Consuegra. Con esta compra, Argis avanza en su hoja de ruta e incorpora a su cartera un activo que califica de “emblemático y ya estabilizado”. Alejandro Schuvaks, fundador de Argis, ha señalado que “el acuerdo de adquisición de Torre Sevilla es un hito para Argis y se alinea plenamente con nuestra estrategia de seleccionar activos con sólidos fundamentales”. Schuvaks también ha subrayado que la operación “refuerza de forma significativa nuestra plataforma de oficinas y marca un paso relevante en la diversificación de nuestro porfolio con la entrada en el segmento de centros comerciales”. La gestora, con un volumen de activos de más de 1.300 millones de euros, consolida así su presencia en Andalucía y cierra la puerta al interés que había mostrado la Fundación Cajasol por el complejo.