La baliza V16 , obligatorias desde este 1 de enero en los vehículos averiados en la carretera, se ha convertido en uno de los temas más polémicos en este arranque de año 2026 y las postrimerías del pasado 2025. Su funcionalidad, los modelos homologados, precios y conectividad han abierto dudas hasta el punto de que la Dirección General de Tráfico (DGT) ha tenido que ir puliendo su decisión inicial (la última, permitir el uso complementario de los triángulos ). Se trata de una pequeña baliza de color amarillo que está dotada de conectividad y es capaz de emitir una luz 360º de alta intensidad de forma intermitente y continua al menos durante 30 minutos. Incorpora una pila o batería con una vida útil de un mínimo de 18 meses, al margen de si esta es o no recargable. La instrucción que ha lanzado la DGT obliga a llevarla en la guantera de nuestro vehículo y, en caso de avería o accidente, podremos activarla en cuestión de segundos, colocándola preferiblemente en el techo del vehículo. En ese momento, además de emitir la señal luminosa de advertencia, se conectará a la plataforma DGT 3.0 para transmitir su ubicación en tiempo real y avisar a otros usuarios de la vía de la situación. Pero hay otro frente abierto al respecto y es el coste y la vía de recaudación que logra Hacienda con este nuevo dispositivo obligatorio. España es el único país de la Unión Europea que lo ha puesto en marcha. De este modo, el coste de este dispositivo en estos momentos oscila entre los 40 euros del más barato y los 55 euros del más caro. Puede establecerse el promedio en unos 45 euros, dato que nos puede servir de base para calcular el movimiento económico que está generando y, por ende, el volumen de ingresos que puede obtener la Agencia Tributaria . Según los datos de la propia DGT, a finales de 2024 había registrados en el parque móvil de la provincia de Córdoba un total de 494.774 vehículos que estarían obligados a llevar la baliza V16. Haciendo una estimación sobre 2025, teniendo en cuenta las matriculaciones anuales que se vienen dando y las bajas, el dato podría redondearse en torno a los 500.000 vehículos. De todos ellos, 400.416 son turismos , 53.176 corresponden a la categoría de furgonetas; 40.472 a camiones y 710 autobuses. Todos ellos compondrían la masa de vehículos obligada a llevar el dispositivo. Pues con un coste promediado en los 45 euros el volumen de negocio alcanza los 22,5 millones de euros que, al aplicarle el 21% de IVA arroja una cifra de 4,7 millones de euros que van a pasar directamente a las arcas del Estado vía Hacienda. El dato que se maneja para toda España oscila entre los 250 y 300 millones de euros de recaudación.