Un total de 144 personas murieron en 136 accidentes mortales en las carreteras catalanas interurbanas en 2025, según datos del Servei Català de Trànsit (SCT). Esto representa un 6% más que el año anterior, cuando se registraron 136 muertes en 123 siniestros. Si se compara con el 2019 (año de referencia para el cumplimiento de objetivos), la siniestralidad se ha reducido un 18%, ya que entonces fueron 175 muertes en 161 accidentes. Diciembre cerró con 11 muertes. Del total de víctimas mortales en 2025, el 43% pertenecen a colectivos vulnerables: 45 motoristas, 12 peatones y 5 ciclistas. En cuanto a los heridos graves, en 2025 se registraron 861 (807 el año anterior). Por vías, la AP-7 y la N-II fueron las que acumularon más muertes, con 17 y 11, respectivamente. Los motoristas son el colectivo con más muertes, representando el 31,25% del total de víctimas, aunque murieron uno menos que el año pasado. En cuanto a los peatones, murieron dos más que en 2024. Más allá de los colectivos vulnerables, el resto de las víctimas viajaban en turismo (63), vehículo pesado (10) y furgoneta (8). En cuanto al tipo de accidentes, entre los 134 siniestros mortales hubo 44 accidentes simples, 37 choques frontales, 20 colisiones laterales, 13 encalces y 12 atropellos. Del total de víctimas mortales, 114 eran hombres y 30 mujeres. En el caso de los heridos graves, la proporción es similar, con un 75% de hombres y 25% de mujeres. A pesar de la disminución del 18% en la siniestralidad respecto a 2019, aún está por debajo del 20% de reducción establecido en el Plan de Seguridad Vial 2024-2026. La AP-7 es la carretera que acumuló más muertes en 2025, con 17. Le siguen la N-II (11), la C-58 (9) y la A-2 (8). A pesar de esto, se mantiene la dispersión en la siniestralidad de la red viaria. La C-12, la N-340 y la C-31 registraron 4 muertes el año pasado; y la C-25, la C-17, la GI-555 y la C-16 registraron 3 cada una. En cuanto a la edad de las víctimas, el grupo que registró más defunciones es el de 55 a 64 años, con 27, igual que el año pasado. Sin embargo, destaca el aumento de víctimas jóvenes. Así, 51 menores de 35 años perdieron la vida, lo que representa el 35% del total de muertes y 12 más que el año anterior (39). Concretamente, se registraron 24 muertes de 15 a 24 años, 25 de 25 a 34, 18 de 35 a 44, 21 de 45 a 54, 27 de 55 a 64, 20 de 65 a 74 años y 2 de 0 a 14 años. Según el día de la semana, 64 muertes ocurrieron en días laborables y las otras 80 durante los fines de semana o en el marco de operaciones especiales de tráfico. En la demarcación de Barcelona, 65 personas murieron en las carreteras en 2025, 10 más que en 2024, lo que representa un incremento del 17% respecto a 2024, pero un descenso del 20% respecto a 2019. Las comarcas con más defunciones fueron Vallès Occidental (12), Vallès Oriental (9), Baix Llobregat (8) y Maresme (8). La demarcación de Tarragona registró 30 muertes, 3 menos que el año pasado y un 25% menos que en 2019. Las comarcas con más víctimas fueron Baix Camp (7) y Tarragonès (6). La AP-7 acumuló 11 muertes en esta demarcación. Además, en Tarragona se registraron 7 de las 10 víctimas mortales de vehículos pesados. En la demarcación de Lleida, hubo una víctima más que en 2024, alcanzando las 27. El Segrià es la comarca de Lleida y de toda Cataluña con más muertes por accidente de tráfico en carreteras, con un total de 15. Por último, Girona registró la misma cifra que el año anterior, 22 víctimas mortales. Esta cifra representa una reducción del 18,5% respecto a 2019. La comarca gironina con más muertes fue la Selva, con 8, seguida de l'Alt Empordà, con 7.