La localidad de Oleiros (A Coruña) vive su cuarto día de búsqueda para encontrar a Víctor Ramiro Calvo, un septuagenario con alzhéimer que desapareció el pasado martes, 30 de diciembre. El hombre salió de su casa, situada a solo 200 metros del estanco de Oleiros, a mediodía, y desde entonces un gran dispositivo peina la zona para localizarlo. La clave de la investigación se centra en la última llamada de teléfono que mantuvo con su familia la misma tarde de la desaparición, justo antes de que su móvil se quedara sin batería. Según ha explicado Adalberto Robles, coordinador en funciones del servicio Municipal de Emergencias de Oleiros, en esa conversación Víctor Ramiro explicó que "se encontraba bien, pero estaba algo perdido". Aportó datos como que veía "un edificio con luces, de 3, 4 plantas, de color rojito", que "se escuchaban perros de fondo" y que había "grava, una obra cercana". El hombre creía que el edificio que describía "podía ser un bar", pero no sabía situarse y sentía que no podía llegar hasta él. La familia le indicó que la Guardia Civil le llamaría para obtener su ubicación exacta, pero fue en ese preciso instante cuando se cortó la comunicación al agotarse la batería del teléfono. El rastreo se ha desplegado por tierra, con efectivos de bomberos, Protección Civil, Policía Local y la Guardia Civil, que además apoya la búsqueda desde el aire con un helicóptero. La zona de búsqueda se ha acotado al área donde se pudo triangular la llamada, entre el polígono de Iñás de Oleiros y el punto limpio de Sada, en Soñeiro. El operativo se ha reforzado con la participación de numerosos voluntarios y perros de rastreo que peinan el monte en busca de alguna pista. Adalberto Robles ha destacado la dificultad de la tarea: "Hay mucha gente buscando en una zona, en principio está acotada, pero es una zona muy grande, hay mucho bosque, mucho camino, y es complicado". Tras cuatro días desaparecido, el tiempo y las bajas temperaturas juegan en contra. "Sobre todo estos días fríos, pero hay que encontrarlo y ya veremos en qué estado se encuentra", ha señalado Robles, insistiendo en la importancia de hallar cualquier indicio. "Al final es salir al monte y poder encontrar alguna clave, alguna pista que nos pueda ayudar". Las autoridades agradecen cualquier colaboración ciudadana y piden que, ante la más mínima pista, se contacte con el 112, la Guardia Civil o la Policía Local de Oleiros. Como ejemplo, Robles mencionó que el primer día una señora llamó porque "creía que lo había visto en el Mercadona comprando", un dato que, como cualquier otro, es valioso para la investigación.