Los excesos navideños pasan factura y son muchas las personas que ganan entre tres y cinco kilos al término de las celebraciones. Perder peso es uno de los propósitos clásicos de Año Nuevo y así se refleja en las consultas de los dietistas-nutricionistas de Alicante. Como ocurre también cuando llega el cambio de armario de verano a invierno, otra fecha clave cuando vemos que no nos sirve la ropa de abrigo.