Doscientas viviendas de la localidad toledana de Mora (10.000 habitantes) estuvieron sin luz este jueves, día de Año Nuevo, durante 11 horas . Un problema que no es nuevo, pues esta población de la comarca de los Montes de Toledo lleva sufriendo apagones continuos varios días, pero ninguno como el del 1 de enero. Así lo lo explica a ABC el alcalde de Mora, Emilio Bravo, bastante irritado por esta situación, y estudia denunciar a la compañía eléctrica , Unión Fenosa, de quien, asegura, no obtiene ninguna respuesta por lo sucedido. «Los vecinos, la Policía Local y yo estuvimos llamando desde que se produjo el apagón. Cuando consigues contactar con la compañía suministradora y exiges explicaciones y una solución urgente, me dan largas y luego la persona que te atiende no sabe a qué es debido el problema», asegura Bravo, quien ha puesto en conocimiento de los servicios jurídicos del ayuntamiento estas incidencias para valorar sí pueden denunciar a la compañía. También ha contactado con la Oficina del Consumidor de la Mancomunidad del Río Algodor, a la que pertenece Mora, para que traslade a Unión Fenosa el malestar que predomina en el municipio por estas interrupciones continuadas del suministro eléctrico. Para Emilio Bravo, «está pasando algo muy grave» , y a su juicio, las grandes empresas eléctricas «van a ganar dinero y se reparten el pastel minimizando costes, por eso el servicio no es el adecuado». Finalmente, el problema de este jueves quedó solucionado a las once de la noche, pero durante todo el día no supieron el origen del problema. «Siento muchísimo el daño que está ocasionando a los vecinos, pero así está España en esto y en otras cosas, donde reparten el suministro a compañías como ellos quieren -dice en alusión al Gobierno-, trasladando la responsabilidad a los ayuntamientos sean del color que sean y los vecinos sufriéndolo, hay enfermos que necesitan estar conectados a una máquina para su supervivencia, es una vergüenza lo que está sucediendo en mi pueblo «, reconoce Bravo. Esta «inaceptable» situación está generando molestias importantes y graves perjuicios en la vida diaria de los morachos. « Intentamos proteger los derechos y la calidad de vida de nuestros vecinos y no permitiremos que esta situación se prolongue «, concluye el alcalde de Mora.