Girona pone en marcha neveras en colegios para vender los menús sobrantes a un euro

Girona ha anunciado que instalará neveras refrigeradas en el exterior de varios colegios para vender a un precio simbólico la comida que sobre de los menús escolares. La iniciativa forma parte del nuevo plan integral de prevención de residuos que el Ayuntamiento de Girona tiene previsto aprobar a principios de 2026 y que busca, en palabras del concejal de Acción Climática, Sergi Cot, "reaprovechar los excedentes alimentarios, vincular barrios con escuelas y generar conciencia ambiental entre el alumnado". Estas máquinas, bautizadas como ‘Neveras de Profit’, contienen bandejas con los platos del menú del día envasados. "De esta manera, a un precio módico, pongamos por ejemplo a 1 euro, todo el mundo podrá aprovechar este excedente desde la vía pública", ha detallado el concejal. El proyecto, que se inspira en una iniciativa nacida en el País Vasco, ya funciona en localidades como Bellver de Cerdanya y Lloret de Mar. La implantación comienza como una prueba piloto a partir del próximo curso escolar en tres centros de diferentes barrios, con la colaboración del Banc dels Aliments. Según Cot, la medida tiene un carácter transversal, ya que "permite que la ciudadanía pueda endosarse aquello que haya sobrado del comedor escolar a un precio simbólico y aprovecharlo con todas las garantías". Esta medida se enmarca en la necesidad de frenar el aumento en la generación de residuos, que en Cataluña creció un 2% en 2024, según datos de la Agencia de Residuos de Cataluña (ARC). "Es una mala noticia, porque aunque se recicle mejor, esto siempre será una solución parcial si no se destinan esfuerzos a reducir y prevenir la generación de residuos", ha explicado Sergi Cot. El concejal ha insistido en la importancia de actuar sobre los residuos domésticos y cotidianos y en el origen de la cadena de producción. Además de las neveras, el eje contra el desperdicio alimentario incluye la elaboración de confitura y aceite de oliva con frutos de árboles urbanos, en colaboración con el colectivo Espigoladors. También se va a crear un sistema para aprovechar los excedentes del Mercat del Lleó y se van a lanzar campañas de concienciación. El plan se estructura en cinco grandes ejes a implantar en dos años. Uno de ellos es el impulso de la reutilización, que contempla la creación de "dos centros de reutilización en la ciudad", según Cot, donde se podrán intercambiar objetos y se organizarán talleres para reparar bicicletas, ropa o smartphones. Otro pilar se centra en promover el residuo cero en el comercio local, fomentando los envases retornables o rellenables. Finalmente, el plan promueve el autocompostaje comunitario y doméstico y busca que el propio Ayuntamiento de Girona dé ejemplo en su gestión interna y en los eventos públicos. "Queda mucho trabajo por hacer y tenemos que dar ejemplo", ha afirmado el concejal de Acción Climática. El documento completo está previsto que se lleve al pleno municipal durante el primer trimestre de 2026.