Sopa de pescado tradicional: la receta fácil de este plato clásico y reconfortante

Esta receta puede parecer una elaboración compleja, lo cierto es que su preparación es sencilla y con un resultado delicioso Con yogur, queso o legumbres: tres bases cremosas y sencillas para despedir el año Después de los excesos propios de estas fechas y con el invierno plenamente instalado, el cuerpo pide volver a la rutina, basada en platos calientes que aporten equilibrio y bienestar. En este contexto, los platos de cuchara recuperan su protagonismo, convirtiéndose en una opción ideal para afrontar las bajas temperaturas. Servir una sopa humeante no solo ayuda a entrar en calor, sino que te reconforta en esta época del año. Entre todas las alternativas posibles, la sopa de pescado tradicional destaca como una receta clásica que nunca pasa de moda. Se trata de un plato profundamente arraigado en la gastronomía popular, especialmente en las zonas costeras, donde el pescado fresco ha sido un ingrediente esencial. Aunque pueda parecer una elaboración compleja, lo cierto es que su preparación es sencilla y está al alcance de cualquier persona, incluso de quienes no tienen demasiada experiencia en la cocina. La clave reside en respetar los tiempos, utilizar buenos productos y dejar que los sabores se integren de manera natural. La base de la sopa de pescado se compone de ingredientes fundamentales como el pescado blanco, un caldo bien elaborado y una selección de verduras que aportan sabor y profundidad al conjunto. A estos elementos se suele añadir mariscos como almejas o langostinos, que enriquecen el plato y le aportan un matiz marino inconfundible. No obstante, cada hogar y cada región aportan su propio sello a la receta, adaptándola a las tradiciones locales o a los ingredientes disponibles. De este modo, existen muchas versiones de la sopa de pescado, todas ellas con un resultado similar, un caldo caliente, sabroso y reconfortante. Además de su sabor, este plato es muy saludable. Uno de los ingredientes es el pescado blanco donde puedes utilizar la merluza , que aporta proteínas de alto valor biológico, minerales como selenio, fósforo y potasio, vitamina como la B12 y la niacina. Otro ingrediente son las almejas , ricas en hierro, yodo, calcio, fósforo y potasio, y contienen ácidos grasos omega-3, según la Fundación Española de Nutrición (FEN). Receta de sopa de pescado Sopa de pescado Esta receta es sencilla, aunque a primera vista pueda parecer compleja por la cantidad de ingredientes que necesitan. Sin embargo, todos los elementos que componen este plato se mezclan en perfecto equilibrio para lograr un resultado delicioso. Además, preparada con pescado fresco, verduras seleccionadas, especias aromáticas y un buen caldo bien sazonado, esta opción resulta nutritiva y saludable, llevando a la mesa un auténtico sabor de la cocina casera. En total se necesita aproximadamente una hora entre preparación y cocción. Estos son los ingredientes para cuatro personas: Siete vasos de caldo de pescado 700 gramos de pescado blanco merluza, bacalao, rape 90 gramos de puerro 60 gramos de apio 70 gramos de zanahoria Una cucharada de pulpa de pimentón choricero 300 gramos langostinos crudos 300 gramos de almejas 100 gramos de cebolla Un laurel Media cucharadita de pimentón dulce Pimentón picante al gusto Sal Aceite de oliva virgen extra Una pizca de azafrán Una taza de vino Pimienta negra molida Perejil fresco al gusto Tomillo seco (opcional) Cuando tengamos todos los ingredientes preparados podemos ponernos manos a la obra. En primer lugar, colocamos las almejas en un recipiente con agua fría y las dejamos reposar durante unos minutos, de modo que suelten la arena que puedan contener. Mientras tanto, nos ocupamos de la verdura. Lavamos cuidadosamente la zanahoria, el puerro y el apio. A continuación, los secamos con suavidad utilizando papel de cocina. Después, pelamos la zanahoria y picamos todas las verduras en trozos pequeños y regulares, junto con la cebolleta, para que se cocine de manera uniforme y aporten sabor sin dominar el conjunto. A continuación, pelamos los langostinos directamente sobre una cazuela, procurando recoger todos los jugos que desprenden. Reservamos los cuerpos ya limpios y, si disponemos de ellos, añadimos también las cabezas o espinas de pescado a la cazuela. Incorporamos un par de cucharadas de aceite de oliva y lo calentamos a fuego alto. Salpimentamos ligeramente y removemos, dejando que los ingredientes se doren y se adhieran levemente al fondo, ya que esto intensificará el sabor del caldo. Seguidamente, cubrimos con agua, aproximadamente un litro y medio, y llevamos a ebullición. Una vez que rompe a hervir, bajamos la intensidad del fuego y dejamos cocer durante unos veinte minutos. Pasado este tiempo, colamos el caldo resultante y lo reservamos para más adelante. En la misma olla, previamente limpia, o en otra cazuela amplia, calentamos un chorrito de aceite y añadimos las verduras picadas. Salpimentamos con moderación, incorporamos la hoja de laurel y la pulpa de pimentón, y dejamos que se cocine a fuego medio durante unos diez minutos, removiendo de vez en cuando hasta que estén bien pochadas. A continuación, añadimos el pimentón y el azafrán, mezclamos rápidamente para evitar que se quemen y vertemos el vino. Dejamos que el alcohol se evapore por completo y, entonces, cubrimos con aproximadamente un litro del caldo reservado o siete vasos. Cocemos el conjunto durante unos doce minutos para que los sabores se integren. Después, trituramos la preparación con la batidora hasta obtener una textura más fina, ya que las verduras ayudarán a espesar la sopa de forma natural. Incorporamos el pescado limpio y cortado en trozos y, transcurridos unos seis minutos, añadimos también los langostinos. Cuando empiecen a tomar color, agregamos las almejas bien aclaradas y escurridas, tapamos la cazuela y esperamos a que se abran. Si fuera necesario, podemos añadir un poco más de caldo para ajustar la consistencia. Finalmente, retiramos la hoja de laurel, rectificamos de sal si fuera necesario y servimos bien caliente. Justo antes de llevar a la mesa, damos un toque de pimienta negra recién molida y espolvoreamos hierbas frescas como perejil o tomillo, según preferencia.