La ciudad más poblada del planeta se está hundiendo bajo sus propios pies. 42 millones de personas viven sobre un reloj geológico

No es una metáfora ni una predicción lejana. La megaciudad más densamente habitada del mundo pierde altura año tras año, atrapada entre el crecimiento descontrolado, la extracción de agua y una crisis climática que ya no espera a nadie.