La caza controlada de jabalíes está activada en la Comunidad Valenciana: pagos a los cazadores, procedimiento y recomendaciones

Cerca de 440 municipios de la Comunidad Valenciana, lo que representa casi el 80% de las localidades, padecen una sobrepoblación de jabalíes que provoca consecuencias como accidentes de tráfico y cultivos arrasados. Para hacer frente a esta situación, la Generalitat ha abierto desde principios de año el plazo para la caza controlada de esta especie con un doble objetivo: reducir su densidad y actuar como medida preventiva ante la amenaza de la peste porcina africana. Así se ha analizado en el programa 'Herrera en COPE Comunidad Valenciana', con Pascual Claramonte. La presidenta de la Federación de Caza de la Comunidad Valenciana, Lorena Martínez, ha valorado la nueva medida, que ofrece un incentivo de 40 euros por jabalí abatido. Sin embargo, se pregunta si esta cifra compensa los gastos del cazador. "Habrá gente que sí le compense, habrá gente que no, pero bueno, es un paso más dentro de todos estos costes que tenemos", ha afirmado Martínez, reconociendo que la caza se ha convertido en una obligación. Según estimaciones de la Federación de Caza, solo en la temporada de batidas, los cazadores asumen más de 9 millones de euros en gastos materiales, sin contar el tiempo invertido. La dotación de la administración, de 2 millones de euros, "no se cubre ni de lejos", pero Martínez lo considera un avance y un reconocimiento a la función social que ejerce el sector. Uno de los principales problemas, explica, era "qué hacer con esos animales", algo que el nuevo decreto busca solucionar. El nuevo sistema establece un procedimiento para que los cazadores puedan llevar los animales a puntos de recogida. Deben comunicar el abatimiento a través de un enlace y, al entregar el jabalí, reciben un albarán que les permitirá solicitar el abono de los 40 euros a partir de septiembre. La sobrepoblación de jabalíes representa un grave riesgo por su papel como transmisores de la peste porcina africana. La Comunidad Valenciana cuenta con cerca de 900 explotaciones porcinas y más de 1,2 millones de animales, una actividad económica clave que está en juego. Lorena Martínez ha recordado lo sucedido en la provincia de Barcelona, donde se tuvieron que sacrificar animales de forma preventiva, como una advertencia de lo que podría ocurrir. Desde la federación se ha lanzado un mensaje de tranquilidad, ya que la enfermedad no afecta a las personas. Aun así, el protocolo es claro: "Si ves un animal muerto y que no tiene síntomas visibles de que haya sido por un golpe de coche o por una acción de caza, lo que hay que hacer es no acercarse, no tocarlo, llamar al 112", ha detallado Martínez. Ha destacado además la alta resistencia del virus, que puede permanecer activo durante meses en una simple gota de sangre. Pese a la aprobación de la medida, hay voces como la de José Antonio Alfonso, portavoz del sector porcino de AVA-ASAJA, que la consideran insuficiente. Alfonso ha señalado que hay una parte del territorio, como las zonas cercanas a núcleos urbanos o carreteras, que no es coto de caza. Para estas áreas, considera "imprescindible la colaboración con las entidades locales y la consellería para establecer métodos de captura alternativos, como jaulas". Lorena Martínez ha celebrado el cambio de percepción hacia los cazadores, quienes llevan "años reclamando medidas que han empezado a llegar desde hace dos". Entre ellas, la sanción a quienes boicotean las cacerías o el reciente decreto que permite comercializar la carne de caza, una demanda del sector durante más de una década para fomentar los productos de kilómetro cero. Finalmente, Martínez ha defendido el papel del cazador como "un gestor del territorio y además un gestor esencial", cuyo trabajo la administración no podría asumir por el elevado coste que supondría en personal y medios materiales para el control de especies como el jabalí o el conejo.